Las tarjetas revolving permiten aplazar el pago mediante cuotas mensuales reducidas, pero aplican tipos de interés muy elevados. El resultado, en muchos casos, es que el cliente paga durante años sin reducir la deuda, porque la cuota apenas cubre intereses y comisiones. Los préstamos rápidos y microcréditos contratados por internet plantean el mismo problema.
Dos vías para reclamar
Por usura, cuando el interés resulta notablemente superior al normal del dinero y desproporcionado a las circunstancias. La consecuencia es la nulidad del contrato: el cliente devuelve únicamente el capital dispuesto y recupera todo lo pagado por encima.
Por falta de transparencia en la incorporación del interés y de las condiciones de amortización, con la nulidad de la cláusula correspondiente.
Qué documentación hace falta
Son útiles el contrato de la tarjeta, si se conserva, y los extractos o liquidaciones periódicas. Cuando el cliente no dispone de esa documentación, puede solicitarse a la entidad.
Antes de ir a juicio
Antes de acudir a los tribunales conviene dirigir una reclamación al servicio de atención al cliente de la entidad. En parte de los casos se resuelve así, sin coste ni espera, y en el resto deja documentado el intento previo.
ACTÚA CON RAPIDEZ
No necesitas tenerlo todo
Si no conservas el contrato o los extractos, se pueden pedir a la entidad. Con muy poca documentación podemos hacer una primera valoración.